Claramente usted en muchas ocasiones ha escuchado hablar de la epilepsia, mucha veces habrá escuchado todos los mitos existen entorno a esta enfermedad, desde espíritus que poseen almas en pena, hasta creer que es un mal discapacitante e incontrolable.
Empecemos definiendo que es la epilepsia. Según la ILAE (liga de lucha contra la epilepsia) en su definición por consenso en 2005, es la susceptibilidad que tiene un individuo en tener crisis epilépticas no provocadas y todas las consecuencias neurobiologicas, comportamentales y sociales que de ella se desencadenan. Esto quiere decir que las crisis de epilepsia no tienen que ser desencadenadas por ejemplo por bajas de azúcar, por situaciones en las que la tensión arterial disminuye o alteraciones de sustancias en el cuerpo como los electrolitos. De esa definición también viene un concepto que tienden a usar todos los centros de epilepsia en el mundo, no existen epilépticos, existen personas con epilepsia. Dirá usted, que bobada es esta! Pero no, es la campaña mundial en tratar de sacar estos pacientes de las sombras sociales en las que todos los mitos antes descritos los han metido. Además no es solo tratarlos con fármacos anticonvulsivantes, es tratar todas las consecuencias como la depresión, el aislamiento social, el rechazo.
La mayoría de los pacientes con epilepsia, aproximadamente un 90 por ciento pueden controlar sus crisis con medicamentos. Es decir, pueden llevar según su control de crisis, una vida como cualquier otro paciente con una enfermedad crónica, no deben ser aislados, su desempeño laboral y social puede llegar a ser tan bueno como cualquiera otra persona. Cada vez además se trabajan en muchos fármacos que tengan menos efectos adversos sobre la atención y la memoria. Por lo que los pacientes con epilepsia no deben ser discriminados en el momento de buscar trabajos en los que puedan desempeñarse sin contraindicación médica.
De ese pequeño porcentaje, de pacientes con epilepsia farmacoresistentes, es decir aquellos que a pesar de múltiples medicamentos a dosis adecuadas persisten con crisis existen intervenciones que pueden ayudarlos. Ya en nuestro país contamos con múltiples centros de cirugía de epilepsia, en los que con un adecuado estudio se les puede brindar ayuda a pacientes en quienes se encuentre alguna lesión estructural que sean susceptibles de resección quirúrgica o en caso negativo cirugías que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida como estimuladores del nervio vago o callosotomias.
La próxima ocasión que usted este con un paciente con epilepsia, sino es medico no lo discrimine tratelo como lo que es un ser humano afectado por una condición crónica tratable; y si es médico dele el mejor trato posible, no solo trate crisis; trate toda la epilepsia es decir toda las alteraciones neurobiologicas y psiquiátricas que de ella se desencadenan. Además no le niegue a sus pacientes la oportunidad de ser valorado por grupos de cirugía de epilepsia en caso de que sea refractaría, saquemos el concepto de epilepsia que tenemos de entre las sobras, demósle el status que tiene dentro de la neurología, es decir la enfermedad de la que más se estudia y la que jalona la investigación en neurología.

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